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6 dic 2012

Preparamos el Nacimiento de Jesús


DINÁMICA Y CELEBRACIÓN
  • Materiales: ficha, lápices de colores, tijeras, una fotocopia en cartulina de las figuras del Belén, en blanco y negro para recortar y colorear, telas, musgo, arena, plantas, unas velas.
  • Se  invita a los padres a participar en la confección de estrellas para la celebración. Escribirán en ellas esta frase:  SE LUZ Y ANUNCIA LA BUENA NUEVA
  • Tiempo: calcular 1h30/2h
DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD
  1. Se forman cinco grupos de niños y a cada grupo se le entrega las figuras del Belén y los demás materiales.
  2. Se reparte a cada niño la ficha: PREPAREMOS EL BELÉN,  y una figura de cartón.
  3. Todos los niños deberán realizar las pruebas que aparecen en la ficha de manera que al final puedan descubrir cómo vivir mejor la Navidad.
FICHA DE TRABAJO: PREPAREMOS EL BELÉN
  1. Se dice del buey de Belén que estaba mudo mirando al Niño y que le calentaba con su aliento. ¿Conoces en tu familia  o en tu entorno alguna persona que escucha con atención y se está a gusto en su compañía?
  2. La mula es un animal servicial, lleva pesadas cargas. Busca a aquellos compañeros que tienen la figura de la mula y que te digan cuándo ayudan a llevar algún peso en la familia o entre los amigos.
  3. Las ovejas de Belén tenían el pelo rizado y dieron su lana para vestir el Niño. ¿Qué podrías regalar tú al Niño Dios en esta Navidad?
  4. Los pastores eran gente pobre, acércate a los que tienen esa figura y pregúntales quienes son los más pobres. Y qué desean dar y compartir con ellos en esta campaña de Navidad.
  5. Acércate a tres niños que lleven la figura del rey mago, pregúntales el nombre del rey, de dónde vienen y si saben cómo se enteraron del nacimiento del Niño Jesús.
  6. Pregunta a todos los que llevan la estrella de Navidad, quiénes vieron primero su luz. Dales un abrazo y deséales ¡Feliz navidad! En este tiempo de Adviento ¿Cómo podemos nosotros ver y seguir la estrella?
  7. Busca a los que lleven la figura del Niño de Belén y diles que expresen un deseo al Niño Jesús. Apúntalo y lo leeremos en la Celebración.
  8. A aquellos a los que les ha tocado la figura de María, pregúntales cómo esperaría María a Jesús. Anota la respuesta que más te guste.
  9. A quienes tengan la figura de José, pregúntales cómo se sentiría, por dentro, cuando los posaderos le cerraban las puertas y no tenían sitio para cobijarse ¿Vivimos nosotros a veces esta situación? ¿Cerramos las puertas?
  10. Vete preguntando a tus compañeros sí hacen el Belén en su casa y si a ellos les gusta colaborar.
  11. ¿A quiénes no hemos nombrado y tienen un papel muy importante en el anuncio del nacimiento del Hijo de Dios?
  12. Piensa con qué figura del Belén te identificas más y por qué. Redacta una pequeña oración para rezar al final.
  13. En el Belén, Dios nos dio lo mejor que tenía: a su Hijo Jesús, Príncipe de la paz. Intenta reconciliarte, si estás enfadado con alguien e intercambia con él un gesto de paz. Si eres ya mayor puedes acercarte al sacramento de la Reconciliación.
Al finalizar esta tarea, reúnete con tu grupo, colorea y recorta las figuras del Belén. Entre todos preparad el decorado del Belén con los materiales que habéis traído y vuestras figuras. Buscad un canto y las oraciones que queréis decir al Niño.
                                                        CELEBRACIÓN
Después de un tiempo de descanso se reúnen todos en el centro de la sala. Se les explica lo que vamos a hacer y el desarrollo de la celebración.
  • Cuidar el clima orante de silencio, paz y alegría.
  • Se reparte velas a todos y se encienden.
  • Empezamos por un canto
  • Después Un Padre de familia lee  la Palabra de Dios: Lucas 2,1-14
También José, que era de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret en Galilea a la ciudad de David, que se llama Belén, para inscribirse con su esposa María, que estaba encinta y mientras estaban allí le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada.
En aquella región había unos pastores que pasaban la noche al aire libre, velando por turno su rebaño. Y un ángel del Señor se les presentó: la gloria del Señor los envolvió de claridad y se llenaron de gran temor.
El ángel les dijo: —No temáis, os traigo la buena noticia, la gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. De pronto, en torno al ángel, apareció una legión del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo:
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra, paz a los hombres que Dios ama.
  • Ahora el animador junto a las familias, los niños y los catequistas se acercan a los diferentes Belenes.
  • Entre cada “Estación” se canta un villancico.
  • Delante del Belén los niños pueden compartir algunas respuestas de sus Fichas o leen una oración o petición al Niño Jesús.
  • Al final se invita a los padres a participar en las oraciones de petición y de acción de gracias.
  • Se termina con un canto y se reparte una estrella a cada uno.
  • Se invita a las familias a preparar en casa un Rincón para la Oración, donde se colocará la estrella. Durante este tiempo de Adviento, cada noche los niños, juntos a sus padres, encenderán la vela que hemos utilizado en la celebración y harán un momento de oración.    

    Fuente: Cipecar

2º Domingo de Adviento: Otro camino es posible


Fuente: Quiero ver

24 nov 2012

Símbolos: El Adviento y la Navidad


SIMBOLISMOS ADVIENTO Y NAVIDAD

 
           
La Navidad es el "Cumpleaños de Jesús"... y la esencia, es que Jesús no quiere ahora descansar en un pesebre, sino en tu corazón, desde la Eucaristía... ¡y esto es realmente real!... verdad de vida (Juan 6:53).
 Las Velas de Adviento: Son 4, una para cada domingo. Tres son de color "morado", no alegres, sino de penitencia... y nos indican que tenemos que "limpiar nuestra alma" durante el Adviento, con el arrepentimiento y una buena confesión, porque Jesús no puede estar en un alma sucia por el pecado. La Cuarta es "rosa", alegre, del último domingo, con Jesús llenándote de su amor.
 Las Luces: Jesús es "la luz del mundo"... tantas y de tantos colores, son el símbolo del Espíritu Santo de amores, ¡el de las 7 lámparas del Apocalipsis!... y son tantísimas, grandes y pequeñitas, porque son también símbolos de ti y de mi, de cada cristiano, que también somos "la luz del mundo", ¡como Cristo! (Juan 8:12, Apoc.1:13, Mat.5: 14).
 Los Villancicos: Parrandas, posadas... son para felicitar a los papás del Niño, a San José y la Virgen, como hacemos en cada nacimiento... y para glorificar el mismo Niño Dios, hecho casi nada por nuestro amor.
 El Árbol: Cuando nace un niño, alguien importante es la madre, a quien le llevamos ramos de rosas para felicitarla... pero aquí se trata de la Madre de Dios... así es que no le damos solo un "ramo", sino "un árbol completo", bien adornado... y puesto en el centro de nuestro hogar para decirle a María, "si cuando nació tu Hijo no tuviste sitio en la posada, ¡ven ahora a mi casa!"... y millones de cristianos le ofrecemos a la Virgen María nuestra casa hoy día.
 Pesebre: El más importante... Jesús en un pesebre, con la Virgen y San José. La Navidad es una "fiesta familiar".
 Entusiasmo: Es la característica de la Navidad. "En theus" quiere decir "en Dios"... cuando se está "en Dios", por fuerza, hay "entusiasmo", alegría, esperanza, ilusión, sueños lindos de amores... ¡de mil colores!...
 Un pensamiento: Mientras haya un niño con hambre, o un pobre que no tenga pan, podremos tener fiestas, ¡pero no tendremos Navidad!.
 La Navidad Diaria: Jesús ahora nos espera cada día en la Eucaristía... y esto no es símbolo, ¡es realmente real!... nuestra Navidad de cada día... saturarnos a diario de entusiasmo, de su amor, gozo paz... ¡y darlo a los demás!...
En Belén, Dios se hizo un niño, no podía hablar, lo tenían que limpiar... ¡un niño, pero era Dios!... ahora en la Eucaristía se hace más humilde todavía, ¡solo vino y pan!... ¡pero es Dios!, exactamente el mismo de Belén... para lo mismo, para llenarnos de su amor... es la ¡locura del amor de Dios! de 1Cor.1:25... ¡y su flaqueza!, añade el mismo verso, ¡más poderosa que el mundo entero!... Jesús está enamorado de ti. Te espera hecho pan y vino cada día. Déjate querer. Ve a recibirlo a diario en la Eucaristía.

Tarjetas de Adviento



12 nov 2012

Adviento: Camino hacia la Navidad



Conduce hacia Belén. Al rincón donde, Dios en pequeño, nos hablará del amor y de la ternura en la pequeñez e inocencia de un Niño.
Está formado por personas que buscan y esperan. Por aquellos que intentan encontrarse con Dios para nunca perderlo.
Es iluminado por la luz de la fe. Por ese camino avanzan aquellos que, siendo conscientes de lo bueno que hay en el mundo, intentan también transformar la realidad negativa con la inspiración del Espíritu Santo
No está exento de dificultades. Todo aventurero, en su escalada, ha de quemar horas y sufrir para llegar hasta la cima. Hay que dejar, en el llano, aquello que nos añade peso.
El camino del adviento está cuajado por melodías de alegría. Meterse en él, automáticamente, produce una sensación de paz y de gozo: ¡viene el Señor a nuestro encuentro!
Está indicado por personas que, antes que nosotros, vivieron este tiempo con emoción e intensamente: Isaías, Juan Bautista, José, María. Ellos son la mejor garantía y estímulo para encontrarnos con Aquel que viene.
En el camino del adviento crece también la cizaña. El enemigo del bien. Los adversarios de Dios. Aquello que intenta obstaculizar la irrupción de la Gracia o el Reino de Dios: secularismo, materialismo, consumismo, comodidad, crítica destructiva a la Iglesia
Es un despertador. Nos espabila. Nos hace ponernos en pie. La pereza o la desesperanza, no son buenos compañeros de viaje. El Adviento es un buen “chute” para ponernos en sintonía con Dios.
Nos arrastra, llenos de esperanza, hasta un Jesús que viene para proponernos un futuro que está en las manos de Dios.
Nos seduce de tal manera, ese camino, que dejamos en sus orillas los graves acontecimientos que se dan en el mundo. No los olvidamos, y porque  no los olvidamos, nunca pueden ser más fuertes que nuestra fe: Dios nos salvará
El camino del Adviento, es un tiempo de restauración. Es necesario obrar en nuestro corazón, en nuestra mente, en nuestras actitudes y en la vida misma, aquellos cambios que sean necesarios para que, el Señor, cuando llegue nos encuentre bien dispuestos.
 
Padre Javier Léoz